Bullying: Intervenciones Psicopedagógicas

Lic. María Zysman, Psicopedagoga

La intervención psicopedagógica en la escuela debe respetar:

• La cultura educativa

• La forma particular que tienen los docentes de cada institución,

• El proyecto propio

Desde la psicopedagogía podemos actuar en:

Prevención: tenemos que evitar que los chicos se inicien en estas prácticas.

Detección

Intervención: si se detecta un caso de bullying vamos a observar al grupo, a escuchar y asesorar al docente, a realizar actividades específicas con los chicos y a hablar con los padres.

Hay tres lugares posibles desde donde las psicopedagogas podríamos intervenir: el gabinete escolar, asesoría externa y consultorio. Las intervenciones siempre deben ser adaptadas a la edad y al nivel escolar de los chicos.

NIVEL PREESCOLAR

En preescolar ya pueden observarse conductas de hostigamiento. Podemos sugerirle al docente actividades de prevención que apunten al desarrollo de la empatía y la mutualidad: juegos, cuentos, canciones, maquetas, dramatizaciones, títeres.

Ante una pelea por un juguete, el docente debe intervenir y detenerla. El maestro debe ser como un “coach” que observe y redirija el juego cuando lo considere necesario. Los chicos en esta etapa no tienen la capacidad de negociar y buscan imponerse de cualquier manera sin medir su agresividad. Evolutivamente estas conductas van desapareciendo. El docente debe observar atentamente la dinámica de las relaciones entre ellos para poder intervenir.

Es importante desarrollar los valores desde jardín de infantes, fundamentalmente con el ejemplo. Si un chico logra lo que quiere pegándole a otro y sin que nadie lo corrija, aprende un modelo agresivo de éxito. Esto lo va a repetir y con el tiempo puede derivar en un patrón de bullying.

NIVEL PRIMARIO

En la escuela primaria será diferente en el primer ciclo que en los últimos. Los chicos van creciendo y también aumentan sus capacidades para planificar, armar estrategias, liderar, manipular,”hacer actuar” a otros. El bullying se desarrolla hasta llegar a su máxima expresión entre los 11 y los 15 años.

La psicopedagoga en esta etapa observa al grupo en diferentes ámbitos, habla con los adultos, sugiere actividades, coordina grupos semanales de reflexión. ESCUCHA A LOS PARTICIPANTES SIN JUZGARLOS Y MANTENIENDO SIEMPRE LA CONFIDENCIALIDAD.

Las propuestas áulicas apuntan a comprometer al curso en actividades positivas de convivencia, anticipar situaciones de posible conflicto, supervisar situaciones libres, iluminar clara y frecuentemente cuáles son las situaciones de abuso: verbal, físico, social. Ponerles nombre y sentimiento. Debemos enseñar a los chicos la diferencia entre pedir ayuda y acusar. Es importante desarrollar actividades que apunten al conocimiento y mutua comprensión de los chicos, enseñarles a cuidar y reforzar a los otros.

En el caso de que detectemos situaciones de hostigamiento debemos:

• Establecer consecuencias claras y reparadoras frente al abuso y la crueldad.

• Reaccionar en forma consistente frente a las situaciones percibidas de crueldad y abuso.

• Desarrollar la capacidad de empatía y expresión adecuada de sentimientos negativos en niños abusadores.

• Ayudarlos a conectarse con su propia vulnerabilidad y a partir de eso hacia la de los demás.

Algunas propuestas de actividades:

Preventivas: cuentos, películas, música, dramatizaciones, historietas con final abierto

Intervención puntual:

• Sancionar al hostigador

• Proponerle actividades reparatorias

• Involucrar a los espectadores, romper la ley del silencio

NIVEL SECUNDARIO

Los chicos buscan su identidad, prueban y ensayan roles, imitan, se identifican, buscan aceptación. Se diferencian “tribus”, aumenta la competencia. Poseen mayores capacidades estratégicas, la dinámica y exigencia escolar cambian, están expuestos a más estímulos. Se evidencian importantes cambios a nivel físico, familiar y social. Parecería que todo vale con tal de ser aceptado. Es la etapa de “explosión” del bullying.

¿Qué podemos hacer para prevenirlo?

• Realizar actividades que fomenten la participación en tareas comunitarias.

• Incluir en el curriculum talleres que aborden temas como tolerancia, emociones, vulnerabilidad, liderazgo, diferencias.

• Explicar claramente en qué consiste el bullying y sus consecuencias.

La motivación puede surgir de temas musicales, videos, obras de arte, lectura de diarios. Aquí también la psicopedagoga intervendrá observando la dinámica grupal y asesorando al docente. Si es necesario tendrá entrevistas individuales con los chicos.

Podemos sugerir algunas actividades:

• Ver videos en los que surjan temas como la discriminación, el acoso, la intolerancia.

• Realizar torbellinos de ideas.

• Opinar, debatir, respetar todas las opiniones, buscar soluciones en grupo.

• Pintar murales, hacer afiches, collages, revistas a modo de campaña en contra del bullying.

• Dramatizar situaciones cotidianas y proponer en grupo alternativas para resolver conflictos.

Si confirmamos que en un grupo existe hostigamiento debemos actuar con rapidez y firmeza.

Es importante adoptar medidas de urgencia en las cuales estén comprometidos todos los miembros de la comunidad educativa:

• Medidas para proteger al alumno hostigado: incrementar la vigilancia en los lugares donde se producen las agresiones.

• Medidas disciplinarias para el hostigador.

• Información a las familias: Las entrevistas serán individuales, con cada familia del alumnado implicado garantizando la confidencialidad de la información.

¿Cómo podemos ayudar a las familias ante un caso de bullying?

Los padres del chico hostigado deben tener en cuenta lo que NO ayuda a su hijo. NO ayuda que los padres:

• Se alteren o se angustien.

• Se sientan culpables o avergonzados.

• Le hagan  creer al niño que la situación no tiene importancia.

• Le echen la culpa al niño.

• Le echen la culpa a la escuela.

• Acusen a otras personas sin estar enterados de los hechos.

• Insten a su hijo a defenderse agresivamente.

• Exijan saber de inmediato los pormenores de lo ocurrido.

• Intenten “meter en vereda” a los agresores.

• Llamen por teléfono a los padres de los hostigadores.

• Actúen agresivamente con los padres de los agresores.

• Vayan al choque al colegio.

Los padres deben presentarse de inmediato en la escuela para resolver, entre todos, el problema.

El niño necesita:

• Saber que se lo escucha y se le cree

• Confiar en la manera  en que sus padres se ocuparán del problema

• Hablar con franqueza de lo que sucede

• Aprender a manejar la situación

• Aprender técnicas y estrategias para protegerse

• Volver a tener seguridad en sí mismo

Los padres de los espectadores pueden ayudarlos a que sean conscientes de lo que le ocurre al hostigado y del dolor que esto le causa. Invitarlos a ponerse en el lugar del hostigado, que comprendan que ellos pueden ayudar. Reflexionar con ellos para que puedan tomar decisiones, animarlos a ser solidarios, tolerantes, justos. Los espectadores son fundamentales para el hostigador.

Sin público el hostigador no tiene éxito. Por lo tanto el trabajo con la mayoría silenciosa es de suma importancia.

¿Qué podemos sugerir a los padres del hostigador?

• Actuar de inmediato facilitando la ayuda necesaria y considerando las razones que llevan a su hijo a mantener conductas que producen daño: falta de habilidades sociales, fracaso escolar, relaciones familiares autoritarias o extremadamente permisivas.

• Las entrevistas individuales se realizarán analizando la situación con las repercusiones que tiene para el hostigado. Facilitaremos el compromiso de cambio sin aplicar métodos coercitivos.

• Dejar en claro que mantendremos una postura firme, no vamos a aceptar ninguna conducta de acoso.

• Desarrollar actividades para mejorar las habilidades sociales, trabajar la empatía tratando de hacerlo reflexionar sobre los sentimientos de la víctima.

• Aplicar programas de modificación de conducta: consecuencias negativas, reparación y restauración del daño, pérdida de la posibilidad de realizar algunas actividades (salidas, campamentos).

• Proponer técnicas cognitivas de autocontrol.

Es fundamental que toda la comunidad se comprometa para detener el bullying.

Todos podemos actuar preventivamente  y afrontar la situación cuando se detecta.

Bibliografía

• Conductas de acoso y amenaza entre escolares. Dan Olweus ed Morata

• Bullying en la enseñanza secundaria. Sullivan Cleary Sullivan  ed ceac

• El maltrato entre escolares. A. Matamala y E. Huerta  ed A. Machado

• Bullying, aulas lilbres de acoso. Allan L Beane ed Grao

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