Las fiestas de egresados, vistas desde adentro

Reproducimos este texto publicado en Instagram por @ellanadel_

Tengo 16 años y con mis compañeros estamos armando nuestra fiesta de egresados. Un año antes y ya estamos ocupándonos del disfraz que nos vamos a poner: que si una se hace un remerón, que si otra se hace corpiño y bombacha, que si con lentejuelas blancas o negras, si más corto o más largo (aunque dale! Ya sabemos que el más corto siempre termina ganando), con esta o la otra modista. No pueden congelar los precios para el año próximo, pero el valor de ahora ya es una locura.

Cada camada de egresados crea una cuenta de Instagram con el nombre del colegio y la fecha. Por ejemplo, 16DTalColegio.  Se elige una foto de perfil –que supuestamente debería representarnos a todos-, sin embargo muchas veces la imagen es un par de tetas o un culo en primer plano, para atraer más la atención y convocar más gente que se sume al perfil y a la fiesta, con slogans asquerosos que ni siquiera quiero citar. 

Existe algo llamado “Wanted”, por el cual todas las camadas suben a sus cuentas de Instagram una lista con nombres de compañeros a los que se considera que están lo suficientemente buenos como para querer “darle”. 

También existe un perfil de otra red social, en la que se hacen preguntas anónimas y los egresados se ocupan de contestarlas y subirlas a la historia de la cuenta de cada camada, y en la cual aparecen los nombres de los que ellos consideran que no están para “darles”.

La mayoría de la gente de mi edad minimiza, naturaliza todo esto (hay que hacerlo porque es así, porque es lo que se acostumbra, es lo “normal”…  la fiesta de egresados es así; la vida es otra cosa). Lo separa de temas como el feminismo, el #niunamenos, la cosificación de la mujer, el miedo que tenemos las mujeres de salir a la calle, los desórdenes alimenticios, etc. 

Yo creo que todo se relaciona:

1- El disfraz no se amolda al cuerpo de las mujeres, sino que tenemos nosotras que adaptarnos a él. Tenemos –sí, tenemos, porque si no, soy diferente; y “ser diferente” es malo.   Tengo que ser igual a todas -morirme de hambre todo el año para poder entrar en el modelo de cuerpo en serie que cosen las modistas-.

2- Los pibes, con una remerita y un short, comprado en 5 segundos, ya están. 

3- Por qué yo tengo que vestirme para calentar? Por qué tengo que mostrar el culo aunque no quiera? Para encajar? Para seguir a la masa? 

4- Por qué tengo que pagar tanto por un disfraz que voy a usar una sola noche en mi vida en la que, probablemente, ni siquiera voy a estar lo suficientemente sobria para recordarlo al día siguiente.

5- Por qué tengo que soportar que una foto de perfil con unas tetas o un culo sea la imagen que me representa, sumado un slogan denigrante hacia las mujeres? Por qué la gente sigue más una cuenta por eso? Por qué esa es la forma de ganar más seguidores? 

6- El “Wanted” y la pregunta anónima!!! Por qué no podemos parar a pensar por un segundo cómo se siente una persona con baja autoestima al ver que su nombre no aparece en la lista de Wanted, o al verse humillada públicamente por aparecer en la lista de los “no dables”.  Por qué si te gusta una persona no tenés los huevos (u ovarios) para encararla en privado y la única forma de llamar su atención es en una lista pública? 

Abrí los ojos!!! Esto es parte de lo mismo. La sociedad la hacemos entre todos. Esto no es así porque sí, intocable, incambiable. Esto lo causaste vos y lo causé yo. Solo nosotros lo podemos revertir.  Si no nos cuestionamos, todo sigue igual. Si soy una cosa en la foto de Instagram, si soy una cosa usando la bombachita y el corpiñito, y para lo único que estoy en la fiesta de egresados es para convocar gente, sigo representando lo mismo en tu cabeza y en tu vida. Y voy a seguir saliendo a la calle muerta de miedo. Porque las cosas son cosas.

No me parece mal que quien quiera vaya vestido con poca ropa. Lo que sí creo es que cada uno tiene que ir como quiera, y no por eso va a brillar menos. 

No tengas miedo, no tenés que seguir a la manada: vos sos vos y hacés lo que querés. Dejemos de hacer todo en serie para encajar en un molde de perfección que no existe, seamos cada uno dueño de nuestros cuerpos, nuestras decisiones, nuestras formas personales de vestirnos. Seamos dueños de nuestras vidas. 

Eliminemos el estereotipo de belleza.  Terminemos con esas listas degradantes, que no solo hacen sentir menospreciado al que está incluido sino que convierte en menospreciable al que las crea. Haciendo esas listas te transformás en una persona indigna. No por tirar abajo al otro vas a estar vos más alto. 

Abrí los ojos y miráte a vos mismo. Quién sos? Qué mensaje querés dejar? Qué podés hacer para que esta sociedad sea mejor? Abrí los ojos y mirá a quien tenés al lado. Abrí los ojos porque vos -y solo vos- podés hacer que todo sea mejor.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.