EL BULLYING Y EL SILENCIO

Por la Lic. María Zysman, Directora de Libres de Bullying.

silencioEl bullying es una forma de vincularse en la cual un grupo de chicos, en general liderado por uno (a quien nosotros preferimos no llamar “victimario”, a pesar de que algunos usen esta terminología), se dedica deliberadamente a avergonzar y humillar a otro, que no logra defenderse. El “elegido” (nosotros preferimos no llamarlo “víctima”) reacciona de manera tal que queda aún más expuesto y no puede, por sí mismo, salir de esta situación. Para llegar a este punto es necesario que haya un grupo de “espectadores” que sostengan al líder (sin ellos, no aparece la humillación) y que haya un pacto de silencio. Eso que sucede, sucede en un espacio y un tiempo particular, lejos de la mirada adulta y bajo amenaza de que si alguien habla puede ser el próximo en recibir las agresiones. Por lo tanto, hay alguien que hostiga (lidera el hostigamiento), alguien que es el blanco del acoso, y un grupo de seguidores más o menos activos que sostienen la humillación con sus risas o silencios.

Algunos de los espectadores tienen un rol más activo que otros. Mal llamados “colaboradores” (porque todos de alguna manera colaboran/colaboramos), suelen hacer aquello que les exige el líder para llevar a cabo las agresiones. Son los encargados de “poner el pie” para que el otro se caiga, los que dan el empujón, los que le quitan la mochila o toman lo que no les pertenece. Hay quienes lo hacen porque desean ser aceptados y queridos (hasta “elegidos”) por el líder y hay quienes, en cambio, le tienen miedo y simplemente obedecen.

Aquí cabe un llamado de atención: todos los chicos que han respondido a la pregunta de por qué no hablan frente a una situación de este tipo, no se refieren sólo a las amenazas o miedo de represalias, sino que hacen hincapié en que muchas veces ya han hablado, pero la respuesta obtenida de parte de sus mayores de referencia o bien empeoró la situación, o bien no la modificó para nada y ellos se sintieron hasta culpables de estar involucrados. Respuestas del tipo de “no es nada, ¿para qué te metés?”, “ahora no puedo ir al colegio, estoy ocupada”, “si te hicieras valer, no te lo harían” y otras por el estilo, pueden llevar a los chicos a tomar la decisión de callarse para no sentirse peor. Y eso es peligroso. Un chico que siente que haga lo que haga nada va a cambiar, que diga lo que diga no va a obtener ayuda, comienza a creer que él es el responsable de lo que le sucede, que las situaciones no se pueden revertir, que está desamparado y solo. Se siente indefenso y aprende un modelo de indefensión que puede traerle consecuencias a corto, mediano y largo plazo.

Muchos chicos también temen el desborde de sus madres o el ataque de furia de sus padres. Madres y padres angustiados suelen intentar (y a veces lo concretan) hacer justicia por mano propia, con ideas del tipo de “esto yo lo arreglo en 5 minutos” y cometen errores difíciles de reparar. Por esto también hay silencio. Y el silencio siempre empeora las situaciones.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s